Certificado de Excelencia 2016

La historia de la Finca

Casa Grande 1926

La Finca Argovia remonta sus orígenes hacia el año 1880, cuando una familia Suiza originaria del cantón "Argau" la fundó y le dio el nombre por la cual se le conoce el día de hoy. A finales de ese siglo XIX fue adquirida por Adolf Giesemann y al día de hoy es manejada por la cuarta generación de cafeticultores de esa misma familia.

Desde su inicio, cuando los caficultores tenían que vivir de forma totalmente autónoma por las dificultades de comunicación con Tapachula (3 días para llegar a la ciudad), por lo que desarrollaron otros cultivos paralelamente al cultivo del café para consumo propio.

La crisis económico-financiera que afecto y sigue afectando fuertemente al cultivo de café, ha restringido el área de cultivo y las empresas distribuidoras del aromático han establecido estándares de calidad para los cafés diferenciados, garantizando la inocuidad del producto al consumidor final.

Ante esta situación y con el fin de Reactivar la Productividad y Rentabilidad de Finca Argovia, La familia Giesemann se vio en la necesidad de Rediseñar el Sistema de Producción en congruencia con su Visión y Misión, para darle el valor agregado que le permita permanecer en el mercado actual.

Por lo cual en 1998 se introduce el proyecto de “Producción de Flores y Follajes Tropicales”, haciendo previamente un estudio de factibilidad Económica, Financiera, Técnica, Social y Ambiental y no es sino hasta el año 2004 que se da inicio al proyecto Eco turístico que permite dar a conocer al visitante, las bondades del cultivo de Flores y Follajes Tropicales y del cultivo del café, como uno de los productos tradicionales de la región que por muchos años ha generado fuentes de trabajo temporales y permanentes a miles de trabajadores del campo nacionales y extranjeros.

Esta diversificación ha llevado a transformar su finca en un gigantesco vivero donde se cultivan 125 especies entre cafetos y árboles frutales, que conforman un lugar espléndido, entre olores y colores de flores tan raras como bellas. También el área turística, para actividades en el día, alojarse y con esto poder mantener lo que los antepasados construyeron con mucha fuerza e ideología

El objetivo de la finca siempre se ha enfocado a compromisos con la alta calidad y la permanencia en el tiempo, usando técnicas que no solo preservan el ecosistema sino que además fortalecen las cualidades de los productos, principalmente el café con un arreglo de poli cultivo tradicional.

Hasta hoy la Finca maneja un beneficio húmedo y seco en adición a una planta de tratamiento de aguas residuales, la primera de su tipo operando en México, lo cual permite reciclar todos los desechos y generar unos excelentes abonos orgánicos. Hoy Bruno Giesemann Eversbusch, director y dueño de la Finca, tiene claro que el futuro está en la diversificación de sus productos.

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